sábado, 28 de junio de 2014

Fénix

fenix“Entra en el fuego sin miedo, porque renacerás de tus cenizas”, le habían dicho los dioses. Se esforzaba en recordar aquella promesa mientras las llamas abrasaban su carne, el calor resecaba sus mucosas y el humo inundaba sus pulmones. Se esforzaba en recordarla mientras el fuego le sumergía en una polifonía de dolores agónicos, lacerantes. “Pero renaceré de mis cenizas” gritó, superponiéndose por última vez al dolor, antes de que su lengua, ya reseca, se ennegreciera y carbonizara dentro de su boca.

martes, 24 de junio de 2014

El gobierno quiere privatizar tu barrio

gentrification“Que se privatice todo, que se privatice el mar y el cielo, que se privatice el agua y el aire, que se privatice la justicia y la ley, que se privatice la nube que pasa, que se privatice el sueño, sobre todo si es diurno y con los ojos abiertos. Y, finalmente, para florón y remate de tanto privatizar, privatícense los Estados, entréguese de una vez por todas la explotación a empresas privadas mediante concurso internacional. Ahí se encuentra la salvación del mundo… Y, ya metidos en esto, que se privatice también a la puta que los parió a todos”.
José Saramago (Cuadernos de Lanzarote 1993-1995).

martes, 17 de junio de 2014

No pongas tus sucias manos sobre Chandler

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Ah, esa enojosa manía de convertir los éxitos literarios en una franquicia... Ah, esa enojosa manía de los herederos de los escritores en rentabilizar su legado, aunque sea a costa de prostituirlo. ¿Dónde quedó lo del respeto y la honra a la memoria? Sí, sí, muy bonito, pero la pela es la pela.

lunes, 16 de junio de 2014

El testamento de Updike

mujeres updikeToda ficción es, en el fondo, autobiográfica. Todo escritor de ficción habla, en el fondo, de sí mismo. En un escritor como Bukowski esto es evidente. Una vez escribió una novela llamada Mujeres, en la que un poeta cincuentón llamado Chinaski desgrana su angst existencial mientras deambula de mujer en mujer. Cualquier lector habitual de Bukowski sabe, y cualquier lector casual de Bukowski intuye, que Chinaski es una máscara literaria que se pone Bukowski para hablar de sí mismo.