jueves, 23 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad

Jossou estaba harto de malvivir trabajando como carpintero en su pequeño pueblo de las cercanías de Dakkar. Además, Mariama, su joven esposa, estaba embarazada.  A sus cincuenta años, Jossou iba a verse de nuevo responsable de la manutención de un niño pequeño.
Ya había pasado por eso, pero entonces era más joven. De los tres hijos que había tenido con su anterior esposa uno había muerto de cólera antes de cumplir veinte años; el otro vivía en la ciudad, y tenía su propia familia, de cuyo bienestar preocuparse. El tercero, una niña, no había sobrevivido al parto. Ni ella ni su madre. Poco era, pues, lo que retenía a Jossou. Tomó entonces una determinación, y aquella misma noche se la comunicó a Mariama.
—Iremos a Europa, a buscar trabajo. Un amigo me ha dado el nombre de un marroquí que puede hacernos pasar el Estrecho.