lunes, 24 de noviembre de 2014

El náufrago

INFIERNO-SUBURBANOSe fue a vivir a la urbanización San Clemente poco después de casarse porque ella había insistido tanto: que si la calidad de vida (¿calidad debida?), que si los hijos (aún no tenían hijos), que si respirar aire puro, que si huir del agobio de la gran urbe... Él torció el gesto al pensar en el agobio que le supondría tener que cambiar diez minutos de metro ida y vuelta por una hora larga en tren de cercanías, llegar a casa de noche y sin apenas tiempo para comprar unos tranchettes de emergencia para cenar, los conciertos, los cines y los restaurantes de pronto tan lejos, aunque con lo que iban a pagar de hipoteca y de impuesto sobre la propiedad para qué cines y restaurantes y conciertos. Pero en el fondo lo que de verdad le jodía era dejar atrás su vida de joven (aunque últimamente ya no tan joven) bohemio urbanita: las pocas responsabilidades de un pisito de alquiler en el casco antiguo, las coctelerías con música en vivo cada fin de semana, esa sensación de estar justo donde el mundo se mueve y gira, de estar donde siempre pasan cosas que sólo se experimenta cuando vives en una gran ciudad, en una gran metrópoli. Era dejar de hacerse la ilusión de que, sólo porque uno de tus vecinos es un chileno que hace esculturas soldando cañerías de poliuretano  y otro es un marroquí que toca la batería en un grupo de reggaee, uno no se ha aburguesado a pesar de la corbata de lunes a viernes, la plaza de parking en propiedad y las páginas color salmón del periódico religiosamente leídas todos los domingos por la mañana. Pero quizá ella tenga razón, tú no eres Peter Pan y un día u otro te tocaba crecer y buscar un buen sitio donde criar a los hijos (que aún no tenían), porque ni el chileno escultor ni el magrebí rastafari pueden ser una buena influencia para su educación (o eso decía ella), y de todas formas sería bueno tener unos palmos cuadrados edificados de tu exclusiva propiedad, un sitio donde caerse muerto como decía la abuela (la que acabó cayendo muerta en una residencia de ancianos propiedad del municipio), y al fin y al cabo algo hay que sacrificar a ese hermético pero al parecer benéfico dios llamado Calidad de Vida del que todos a su alrededor (los compañeros del trabajo, los cuñados, ella) parecían haberse vuelto tan devotos.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Portales

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En la ciudad de Terrassa, en una calle que sube hasta la antigua estación de ferrocarril, hay un pequeño comercio que vende café a granel y que sólo se puede encontrar de noche. Es pequeña, contiene un mostrador (tras el que se parapeta un dependiente de mediana edad, calvo y con gafas redondas) y, tras él, dos latas de café colocadas en un estante de vidrio. Si compras café de la lata verde, el paquete desaparecerá la primera vez que lo pierdas de vista; por ejemplo, tras dejarlo dentro de una alacena o encima de la mesa de la cocina. Si compras café de la lata marrón y, tras salir de la tienda, sigues camino hasta la estación, la encontrarás desierta, salvo por un taquillero que es exactamente igual al dependiente de la tienda de café. Si le entregas el paquete de café te dará un billete de andén. En toda la noche sólo verás pasar un tren, sin indicativos; si subes a él, no regresarás. Nadie lo ha hecho.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Los diez libros que me han marcado

rayuela1—Rayuela, de Julio. Porque es Cortázar. Porque sucede en París, y un poco en Buenos Aires. Pero, sobre todo, porque me enseñó una manera nueva, fascinante y a corsé quitado de entender la literatura.




miércoles, 6 de agosto de 2014

El señor Kafka está reunido

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El infierno son los otros.
Jean-Paul Sartre

Cuando Gregorio Samsa se despertó por la mañana no le pareció que hubiera pasado nada especial: el persistente zumbido del despertador eléctrico le sacó de su sueño de forma tan irritante como de costumbre, y mientras se duchaba con un agua que tardaba en calentarse tanto como era habitual la voz en la radio desgranó con la habitual desgana la habitual cantinela de noticias punteadas por el familiar dingdong de la cortinilla sonora. Pero al salir a la calle con la somnolencia aún pegada a los párpados y el nudo de la corbata a medio hacer se topó de bruces con lo insólito, bajo la forma de un monstruoso insecto.
—¡Eh, mire por dónde va!—gritó el insecto, irguiéndose sobre las más inferiores de sus muchas patitas, revelando así un vientre abombado, parduzco, dividido en duras secciones arquiformes.

viernes, 18 de julio de 2014

Golem

The-Appennine-Colossus-just-north-of-Florence-ItalyVoy a dormir por mil años
bajo las aguas del mar,
y cuando al fin me despierte
y me incorpore a mirar
gigante de roca y limo
chorreando pescado y sal,
el mundo que había conocido
habrá vuelto a empezar.

"La humanidad se ha extinguido",
me dirá algún animal;
"casi nos lleva consigo
a la gran sima abisal
donde se hundió sin remedio,
víctima de su propio mal".
Yo era un humano extinto
antes de ser mineral.

Y subiré a una montaña,
y me sentaré a contemplar
el mundo virgen de nuevo
y el inmenso y limpio mar
donde los huesos del hombre,
libres ya de todo mal,
mudan del blanco al pardo
y le dan base al coral.

Y yo que un día fui humano,
gigante de piedra y cal,
me quedaré allí sentado
 por el musgo verdeado,
dándole percha al milano
y escondite al alacrán.
Contemplando el horizonte,
gigante por fin en paz.

viernes, 4 de julio de 2014

Narcocapitalismo

ceroceroceroÉste es un relato periodístico, un libro-reportaje, pero es también una novela negra, la madre de todas las novelas negras, comparada con la cual El poder del perro de Don Winslow parece una novelita rosa de Bárbara Cartland. También es una novela de terror, con frecuencia en la versión más slasher del género. Éste es el tratamiento de un guión para una película torture porn más extrema que Hostel y que Holocausto caníbal juntas y por separado. También es una obra cumbre del realismo mágico, con todo de realismo y, en el fondo, nada de mágico. Éste, también, es un tratado de teoría económica más sustancioso aún que El Capital de Karl Marx, y un ensayo filosófico sobre la condición humana más pesimista que nada que haya salido nunca de la pluma o la máquina de escribir de Émil Ciorán. Éste es un libro muy bien escrito, una obra de alta literatura por derecho propio, y un ensayo histórico-sociológico-económico-político extraordinariamente bien documentado, extraordinariamente bien argumentado. Éste es un libro necesario, éste es un libro deprimente. Éste es un libro que, tal como reza una de sus frases publicitarias, hará que tras leerlo no puedas volver a ver el mundo con los mismos ojos. Éste es el libro que explica cuál es la evolución última, más extrema y depurada, del capitalismo: el narcocapitalismo. El cual no es una anomalía del sistema, es la misma quintaesencia del sistema.

sábado, 28 de junio de 2014

Fénix

fenix“Entra en el fuego sin miedo, porque renacerás de tus cenizas”, le habían dicho los dioses. Se esforzaba en recordar aquella promesa mientras las llamas abrasaban su carne, el calor resecaba sus mucosas y el humo inundaba sus pulmones. Se esforzaba en recordarla mientras el fuego le sumergía en una polifonía de dolores agónicos, lacerantes. “Pero renaceré de mis cenizas” gritó, superponiéndose por última vez al dolor, antes de que su lengua, ya reseca, se ennegreciera y carbonizara dentro de su boca.

martes, 24 de junio de 2014

El gobierno quiere privatizar tu barrio

gentrification“Que se privatice todo, que se privatice el mar y el cielo, que se privatice el agua y el aire, que se privatice la justicia y la ley, que se privatice la nube que pasa, que se privatice el sueño, sobre todo si es diurno y con los ojos abiertos. Y, finalmente, para florón y remate de tanto privatizar, privatícense los Estados, entréguese de una vez por todas la explotación a empresas privadas mediante concurso internacional. Ahí se encuentra la salvación del mundo… Y, ya metidos en esto, que se privatice también a la puta que los parió a todos”.
José Saramago (Cuadernos de Lanzarote 1993-1995).

martes, 17 de junio de 2014

No pongas tus sucias manos sobre Chandler

the-black-eyed-blonde-coverAh, esa enojosa manía de convertir los éxitos literarios en una franquicia... Ah, esa enojosa manía de los herederos de los escritores en rentabilizar su legado, aunque sea a costa de prostituirlo. ¿Dónde quedó lo del respeto y la honra a la memoria? Sí, sí, muy bonito, pero la pela es la pela.

lunes, 16 de junio de 2014

El testamento de Updike

mujeres updikeToda ficción es, en el fondo, autobiográfica. Todo escritor de ficción habla, en el fondo, de sí mismo. En un escritor como Bukowski esto es evidente. Una vez escribió una novela llamada Mujeres, en la que un poeta cincuentón llamado Chinaski desgrana su angst existencial mientras deambula de mujer en mujer. Cualquier lector habitual de Bukowski sabe, y cualquier lector casual de Bukowski intuye, que Chinaski es una máscara literaria que se pone Bukowski para hablar de él.

sábado, 12 de abril de 2014

El misterioso doctor Mercado, capítulo 17

drmercado18Final (todo sigue igual)

—¿Pero qué es esto?—dijo el presidente del gobierno al ver el extraño desayuno que le había traído su secretaria junto con el dossier con la prensa del día.
—Lo de cada mañana—respondió ésta—Leche de soja, miel, un panecillo shaoping con semillas de sésamo, pescado al vapor con algas y un surtido de verduras en escabeche con arroz.
El presidente arrugó la nariz. Nunca le había gustado la cocina oriental. Ni la sudamericana, ni la africana, ni ninguna de esas mierdas que te hacen comer cuando sales de Europa. Qué hambre había pasado cuando tuvo que visitar China y el presidente de la nación le invitó a una cena de gala.

jueves, 27 de febrero de 2014

Entrevista

xavierbamjEntrevista que aparece en el dossier de prensa del XV Premio Unicaja de novela Fernando Quiñones, ganado por un hijo mío llamado El amante de la mujer árbol.

martes, 25 de febrero de 2014

El misterioso doctor Mercado, capítulo 16

drmercado17Enemigos frente a frente

Aquel día, en el Congreso de los Diputados, había sesión de control. Durante toda la mañana, el presidente del gobierno había tenido que responder a las tediosas preguntas de los portavoces de la oposición.
—¿Por qué ha incumplido todos y cada uno de los puntos de su programa electoral, señor presidente?
—Usted sabe tan bien como yo que no siempre es posible cumplir las promesas electorales.
—Pero es que su gobierno no sólo no las ha cumplido, es que ha hecho justamente lo contrario.
—He hecho lo que debía hacerse por el bien de España.
—Pues España está peor que nunca.

martes, 18 de febrero de 2014

Como un Marsé rockero

ImprimirCarlos Zanón es uno de los más brillantes escritores de la nueva generación de la novela negra española. Quizá el más brillante. Su prosa es brillante (empezó como poeta, y eso se nota), sus personajes saben a verdad y sus historias se apartan de los caminos trillados (y demasiado transitados) del género para explorar otros, los suyos propios. Se le ha llamado (por pereza mental) el Jim Thompson español; se le han buscado parentescos literarios con Vázquez Montalbán (que sí, que pueden encontrarse). Pero a mí me recuerda más a Juan Marsé, un escritor con quien comparte no sólo talento narrativo y aliento poético, sino territorio literario: el barrio barcelonés del Guinardó. De hecho, Zanón es como un Marsé rockero que hubiera hecho sus ritos de paso en la Barcelona rockera y afterpunk de los ochenta en vez de en la Barcelona gris y deprimida de la posguerra.

jueves, 30 de enero de 2014

Tócala otra vez, Sánchez

afilado-como-un-blues-a-medianoche_ampliacionAlguna vez uno ha criticado la excesiva querencia por el tópico (ya saben, misterio, investigador indisciplinado pero en el fondo íntegro que lo resuelve, mujer fatal por en medio, esas cosas) y la excesiva servidumbre al modelo anglosajón de muchos españoles escritores de novela negra. O de muchos escritores de novela negra en general. Y sin embargo uno ha disfrutado muchísimo con las dos últimas novelas de Javier Márquez Sánchez, que no es sólo que guarden servidumbre al modelo anglosajón, es que lo calcan (¿homenajean?), acumulando de forma consciente y exhaustiva todos los tópicos imaginables: gánsteres sedosos, un investigador primo hermano de Philip Marlowe que fuma Lucky Strike, música de jazz, barmans expertos en cócteles sofisticados, mujeres fatales, descripciones llenas de analogías forzadamente ingeniosas (cosas por el estilo “estaba más acabado que la carrera de Jerry Lewis como comediante”), Buicks, Oldsmobiles, Pontiacs y otros vistosos dinosaurios automovilísticos…

miércoles, 22 de enero de 2014

El misterioso doctor Mercado, capítulo 15

drmercado16

La mano negra

Una voz siniestramente metálica interrumpió el sueño de Damián. La voz dijo:
—Le ordené vigilar al presidente.
Damián dio un respingo, se despertó, se sentó en la cama y encendió la luz de la mesilla de noche. Ésta iluminó una silueta alta, oscura e intimidante que se erguía a su lado. Los cristales rojos de sus anteojos parecían brillar en la oscuridad como los ojos de un felino.