jueves, 23 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad

Jossou estaba harto de malvivir trabajando como carpintero en su pequeño pueblo de las cercanías de Dakkar. Además, Mariama, su joven esposa, estaba embarazada.  A sus cincuenta años, Jossou iba a verse de nuevo responsable de la manutención de un niño pequeño.
Ya había pasado por eso, pero entonces era más joven. De los tres hijos que había tenido con su anterior esposa uno había muerto de cólera antes de cumplir veinte años; el otro vivía en la ciudad, y tenía su propia familia, de cuyo bienestar preocuparse. El tercero, una niña, no había sobrevivido al parto. Ni ella ni su madre. Poco era, pues, lo que retenía a Jossou. Tomó entonces una determinación, y aquella misma noche se la comunicó a Mariama.
—Iremos a Europa, a buscar trabajo. Un amigo me ha dado el nombre de un marroquí que puede hacernos pasar el Estrecho.

martes, 30 de noviembre de 2010

Respiren: Cataluña vuelve a ser catalana (y de derechas)


Respecto a las elecciones catalanas existe una especie de unanimidad subliminal, tanto a derecha como a izquierda, de que ha ganado quien debía ganar, porque es lógico que en Cataluña manden los catalanes, ¿no? Y es que a  Convergència i Unió, en las Españas de más allà de la Franja de Ponent, la llaman “los catalanes”, lo que les debe encantar a los de CiU. De hecho Convergència, más que un partido político, es una organización fundada para, y destinada a, administrar el poder en Cataluña, no a defender una determinada postura ideológica: eso se lo deja a Unió, su socio de coalición, un partido demócrata cristiano de sesgo nacionalista y conservador. Pero Convergència es otra cosa. Puede llamársela nacionalista, puede llamársela populista, puede llamársela conservadora, y todas esas cosas es, sin duda. Pero su objetivo no es ocupar el poder para llevar adelante un proyecto político. Es al revés, el objetivo de su proyecto político es ocupar el poder, en todas sus facetas y variantes. Más que ocuparlo, ser el poder.

domingo, 31 de octubre de 2010

Ficción, no ficción y Sánchez el Dragón

Cuando yo estudiaba periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Autónoma de Barcelona me enseñaron que  uno de los axiomas de la profesión es la diferencia entre los hechos y las opiniones. Y que, si bien las segundas deben fundamentarse en los primeros, existe una línea roja infranqueable: escribir bajo la etiqueta “información” excluye toda opinión, y si la incluyes, debes cambiar la etiqueta. Claro que de esto ya hace mucho tiempo, y las cosas pueden haber cambiado: tanto como para que ese insigne periodista llamado Federico Jiménez-Losantos afirmase bajo juramento, ante el juez y sin despeinarse que en periodismo es prácticamente imposible desligar información de opinión. Bien es verdad que Federico Jiménez-Losantos no estudió periodismo en mi facultad. Ni en ninguna otra. Y  que cuando dijo aquello se enfrentaba a un juicio por difamación, que por cierto perdió (igual el juez sí había estudiado en mi facultad, vete a saber).

jueves, 28 de octubre de 2010

Et j'ai pleuré



Lo confieso: yo lloro mucho. Sobre todo en el cine, cuando, protegido por la oscuridad y el anonimato, nadie me ve. Lloré cuando a Michael Corleone le matan a la hija en las narices mientras suena el aria de Caballería Rusticana, en El Padrino III. Lloré cuando todos los antiguos esclavos liberados por Espartaco se levantan para declarar: “Yo soy Espartaco” ante el general romano, en Espartaco. Lloré al ver cómo a Nelson Mandela le vitorean por primera  vez los blancos que antes tanto le odiaban (“Nelson, Nelson, Nelson, Nelson”) en Invictus. Y lloré al leer el poema homónimo de Wiliam Ernest Henley, que inspiró al Mandela real en la cárcel real donde estuvo realmente preso.

lunes, 18 de octubre de 2010

Contribuya a superar la crisis: muérase más (y consuma ataúdes españoles)

Se acaba de constituir (y no es broma) Iberataúd, la Asociación Española de Fabricantes de Ataúdes. Para luchar contra la crisis, que según ellos ha afectado mucho al sector. Parece ser que se venden muy pocos ataúdes, y de los pocos, muchos son chinos. Será que, con la crisis, la gente se muere menos, porque sale carísimo ( y tampoco es broma, echen cuentas: velatorio, velas, flores, ceremonia, ataúd, nicho, lápida…

martes, 28 de septiembre de 2010

Huelga general

Mañana miércoles, este blog se declara en huelga. Demasiado raquítico es el estado del bienestar en España, demasiado precarias son ya las condiciones laborales, como para que encima andemos haciendo recortes. O permitiéndolos.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Toros no, correbous tampoco

Pregunta: ¿quién tiene más cara de bestia en la foto? Respuesta: el de los cuernos, no.
El pasado julio, con la prohibición, por expresas razones éticas, de esa concreción del maltrato a un animal como forma de espectáculo público que son las corridas de toros, los parlamentarios catalanes estuvieron a punto de convertir a Cataluña en la vanguardia ética de España. Ayer, con la aprobación de esa otra concreción del maltrato a un animal como forma de espectáculo público que son los correbous de Les Terres de L’Ebre, los parlamentarios catalanes volvieron a demostrar lo cantamañanas que pueden llegar a ser. Sobre todo y muy especialmente, los de los partidos nacionalistas.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Quince medidas para reducir el déficit

Según su suprema majestad el Fondo Monetario Internacional, España debe bajar su déficit en 9,4 puntos porcentuales en la próxima década, lo que, según el mismo FMI reconoce, es una de las apretadas de cinturón más salvajes de la historia. Para conseguir esta reducción, los del FMI, tan majos ellos, piden un recorte en las prestaciones sanitarias. Y es que esos apóstoles de la verdadera religión del neoliberalismo han visto en esta crisis una oportunidad para cargarse la que se dice es la más eficiente red sanitaria pública del mundo, la española, cuya sola existencia contradice heréticamente uno de los principios fundamentales de su doctrina: la iniciativa privada lo hace todo mejor.
Pero bueno, pongámonos serios: el déficit que tenemos es insostenible, y hay que reducirlo a toda costa. Pero antes que las prestaciones sociales, hay mucha tela que cortar. Os adjunto una lista de posibles recortes presupuestarios que no me he inventado yo, ya circula por Internet:

sábado, 18 de septiembre de 2010

las gitanadas de Sarkozy




Policías del Reich en Austria  reuniendo familias gitanas para deportarlas a Polonia. Septiembre-diciembre de 1939. (Dokumentationsarchiv des Oesterreichischen Widerstandes)
En Europa no hay apenas antisemitismo, más que nada porque no hay apenas judíos. Antes había más, y el antisemitismo era algo tan tradicional y castizamente europeo, tan identitario del ser europeo, como dicen que lo son los toros del ser español. De hecho, con los mismos argumentos con que algunos defienden la pervivencia de la fiesta brava, se podría defender la recuperación de los pogromos, mira por dónde.
Tan asumido estaba el antisemitismo que dejó rastro en el lenguaje (llamar judío a un gentil es un insulto que le califica de usurero o estafador, o de afecto a hacer judiadas) y que la promesa de meterlos en cintura le sirviera a un político que se parecía a Charlie Chaplin, líder de un partido que más parecía un club de frikis aficionados a las ciencias ocultas y a los uniformes de opereta, conseguir suficientes votos en la República de Weimar como para ser nombrado canciller.

viernes, 27 de agosto de 2010

domingo, 25 de julio de 2010

Un continente de mierda

Vivimos en la cultura del usar y tirar, uno de cuyos grandes tótems es la bolsa de plástico, ese elemento gratuito y desechable tan útil y cómodo para llevarse la compra del supermercado a casa sin tener que acarrear el engorroso capazo de nuestras abuelas. Las servidumbres de nuestro dinámico modo de vida actual nos exigen ir por ahí acarreando iPods, teléfonos móviles, iPads, netBooks, tablet PCs, Nintendos DS y  las llaves del imprescindible coche, pero no nos permiten ir por la vida arrastrando capazos (donde, por otra parte, podríamos acarrear más fácilmente tanta chatarra); de ahí que la bolsa desechable nos sea tan útil y  tan cómoda. Tanto, que cada año consumimos varias toneladas de ellas.

martes, 13 de julio de 2010

Cortesías

La Gangsterera, buen blog sobre literatura negra y criminal.
Y Juan Bolea en El Periódico de Aragón.

miércoles, 16 de junio de 2010

El latido de la ciudad

Yo solía notarlo. De noche, tumbado en la cama, ni dormido ni totalmente despierto, notaba el pulso de la gran ciudad, su latido. Pero no me refiero al rumor del tráfico ni al retumbar del metro (que, de todas formas, no oía nunca: vivía en una calle silenciosa, céntrica pero apartada de las grandes arterias urbanas). No; ese pulso, ese latido, no es perceptible con ninguno de los cinco sentidos convencionales.

viernes, 28 de mayo de 2010

Mis locos vecinos

El piso era viejo, muy viejo, y estaba bastante estropeado: las tuberías del agua ostentaban muñones mutilados en donde debería haber un calentador, habían arrancado y se habían llevado el interfono del portero electrónico y la roseta de entrada del teléfono. En mitad de una de las habitaciones habían hundido Dios sabe cómo (¿dejando caer desde mucha altura una bola de bolos, quizás?) las baldosas del suelo, formando un notable agujero.

jueves, 20 de mayo de 2010

Hienas bolcheviques


Valencia, 18 mayo (EFE).- El eurodiputado del PP Carlos Iturgáiz ha defendido hoy la inocencia del president de la Generalitat, Francisco Camps, y ha afirmado que las acusaciones contra él por el caso "Gürtel" han sido "montadas" por "hienas bolcheviques" a las que les molesta haber puesto a la Comunitat Valenciana en el mapa.

domingo, 16 de mayo de 2010

Que parezca un accidente

El juez siciliano Giovanni Falcone fue el primero en ser calificado de “juez estrella”. Sus implacables investigaciones sobre la Mafia no se detuvieron en la detención del matón cabeza de turco de turno, sino que se metieron en donde más daño podían hacer, en el entramado económico-financiero, tirando de los hilos que conducían a los respetables banqueros, abogados, empresarios y cargos municipales que no eran Mafia propiamente dicha pero gracias a los cuales la Mafia era mucho más que una asociación de matones. Por su implacabilidad e insobornabilidad Falcone tuvo que vivir con escolta y se creó muchas antipatías entre los altos círculos del poder político, económico y aun judicial, que se traducían en comentarios despectivos a sus ”desmedidas ansias de protagonismo” y el apelativo, despectivo en origen, de “juez estrella”.

lunes, 26 de abril de 2010

No cilla d'A gustín

O sea, ninguna cilla proporciona placer pequeño. ¿Que qué es una cilla? Puede ser una licencia (post) poética. Claro que también puede ser un mueble para centarce.
Parece una tontería, pero no, es postpoesía; bueno, en realidad es una tontería, pero viene a cuento; dejen que me explique.

martes, 20 de abril de 2010

Barcelona-Madrid

La novela se llamaba “Barcelona Jazz Club”. Me costó (bueno, a mi agente le costó) casi un año encontrar un editor interesado en publicarla. Durante ese año me dio tiempo a escribir otra, a la que llamé “Un trabajo nocturno” y, por no tener dos novelas inéditas circulando al mismo tiempo de editorial en editorial, decidí presentarla a un concurso literario que se convocaba en Madrid: si ganaba, estupendo, y si no, al menos me libraba de la sensación de tenerla estancada.

lunes, 29 de marzo de 2010

Me acuerdo: ataques de asma

Me acuerdo de los ataques de asma que siempre te asaltan de madrugada, de hecho me siguen asaltando de vez en cuando, pero ahora los vivo como un adulto racional y entonces los vivía como un niño para quien el mundo aún no ha dejado de ser mágico, y me acuerdo del terror que entonces me provocaba esa opresión sobre el pecho cada vez que intentaba respirar, como si se me hubiera sentado encima una de las criuaturas de pesadilla de Fusseli, y me acuerdo de los monstruos neblinosos de grandes ojos fosforescentes que parecían flotar a mi alrededor en la silenciosa oscuridad rebullente de fosfenos,

lunes, 15 de marzo de 2010

Un señor de Valladolid que caza

Para un adolescente de la España de la movida que empezaba a interesarse por la literatura, los únicos escritores en español que valían la pena eran los latinoamericanos (mejor si eran argentinos, en especial los de la BBC: Borges, Bioy y Cortázar). De los españoles de España sólo se salvaban algunos catalanes de Barcelona (la triple M: Montalbán, Marsé y Mendoza) por urbanos, cosmopolitas, gauchedivinistas y conectados con la cultura pop;  y algún poeta decadente o escabroso del tipo Gil de Biedma o Leopoldo María Panero. Los escritores que se exiliaron cuando la Guerra Civil eran unos desconocidos, y los que militaron en el bando ganador provocaban más rechazo que otra cosa. De entre ellos, quizá suscitaba alguna atención Camilo José Cela por la gracia que hacían los tacos que soltaba, y por sus coqueteos  con la literatura experimental; pero esa España cerril y cateta de sotanas y caspa, botijo y moscas que queríamos enterrar  bajo kilos de canciones de Nacha Pop y películas de Pedro Almodóvar la teníamos demasiado asociada con la boina de Pío Baroja o Josep Pla, el rictus de cacique gallego de Torrente Ballester,  los himnos falangistas de Dionisio Ridruejo y con el resto de los escritores de la generación del 36, que las lecturas obligatorias en clase de literatura en el colegio asociaban a una prosa redicha, sermoneante y campanuda,  de un realismo casposo y pueblerino. En ese saco entraba Miguel Delibes, aquel señor que se dedicaba a cazar perdices en los cotos de los alrededores de Valladolid, pequeña capital de la España profunda de la que se negaba a salir ni que le matasen.

viernes, 12 de marzo de 2010

Presentación "El sonido de la noche"

(haz clic sobre la imagen para ampliarla)

martes, 9 de marzo de 2010

La gran esperanza negra

Durante una recepción en la Casa Blanca, una dama de la alta sociedad washingtoniana comprobó, es de suponer que con desagrado, que se había sentado a su lado un viejo negro de pelo largo y arete en la oreja, vestido con unos pantalones de cuero, una chaqueta con un dragón multicolor bordado en la espalda y unas ostentosas gafas de chuloputas (pimp, en inglés). La distinguida dama se dirigió al anciano extravagante y le preguntó: “¿usted qué ha hecho de importancia para ser invitado?”. El anciano, que se llamaba Miles y se apellidaba Davis, la miró con la aristocrática arrogancia con que se manejaba por el mundo, y le respondió: “He cambiado la historia de la música cuatro o cinco veces. Y usted, ¿qué ha hecho de importancia para ser invitada, aparte de ser blanca?”.

domingo, 28 de febrero de 2010

Me acuerdo: iglesia

Me acuerdo del intimidante, severo silencio. Me acuerdo de las sombras que se agazapaban tras las columnas y los arcos del crucero, como jirones de niebla negra. Me acuerdo de la estatua policromada y vestida de Santa Águeda, tan aparentemente real como la figura de un museo de cera. Me acuerdo de sus ojos alzados al cielo en una expresión de perpetuo dolor. Me acuerdo de la bandeja que sostenía en una mano, con lo que parecían dos flanes sonrosados y ensangrentados: sus pechos, los que según la historia le cercenaron en el martirio. Me acuerdo del cristo crucificado de otra de las hornacinas. Me acuerdo de las gotitas de sangre, minuciosamente labradas y pintadas, que le recorrían todo el cuerpo. Me acuerdo de las lágrimas de sangre que caían de sus ojos, alzados al cielo en una mueca de perpetuo dolor aún más angustiante que la de Santa Águeda. Me acuerdo de los clavos, de hierro real, que atravesaban su carne aparentemente real. Me acuerdo de la pintura mural tras el altar, representando el martirio de San Juan Bautista; me acuerdo de que su cuello cortado parecía un embutido. Me acuerdo de los chorreones de sangre cayendo de la bandeja donde el verdugo estaba depositando su cabeza. Me acuerdo que no podía dejar de mirar aquella escena durante todo el oficio. Me acuerdo del peculiar olor, como a queso rancio disimulado con polvos de talco, que desprendía el sacerdote sentado en las sombras del confesionario. Me acuerdo de las motitas blancas de caspa sobre el paño negro de su sotana. Me acuerdo del aspecto de sus manos, pálidas y blanduzcas como la tripa de un pez. Me acuerdo de sus reiteradas, obsesivas preguntas, siempre sobre lo mismo: “¿te tocas?” “¿si me toco qué, padre?”. Y me acuerdo de lo brillante que parecía el sol y lo azul que parecía el cielo cuando por fin podía salir de aquella especie de museo de los horrores. De todo eso me acuerdo.

viernes, 26 de febrero de 2010

Aullido 2.1

(A la memoria de Allen Ginsberg, el último  gran enloquecido profeta/poeta beat)

Ginsberg vio los mejores cerebros de su generación destruidos por la locura, famélicos.
Mi generación no tiene cerebros que destruir. Camada terminal de gordos gatos castrados
comiendo pizza fría, corazones de niños camboyanos, pornografía y pollos torturados,
en bandejas individuales pulcramente retractiladas en plástico, cómodamente sentados
ante las pantallas de sus ordenadores, descargando vídeos de mamadas, bebés ygatos, empachados,
tan satisfechos de sus juguetes electrónicos, tan satisfechos de sí mismos, tan pagados,
mientras en el televisor, tras una cuña publicitaria, en algún lugar la guerra estalla;
a continuación pasamos a la vida sexual de los famosos.

lunes, 15 de febrero de 2010

Rodrigo Fresán

En 2002 un correo electrónico de un venezolano llamado Gustavo y residente en Nueva York me informó de que mi novela Kensington Gardens, hacía poco publicada por capítulos en la revista Badosa,  había ganado el Premio Novela de Carretera, organizado por la revista El Nuevo Cojo, que se editaba en La Gran Manzana bajo su dirección. Yo no conocía de nada al tal Gustavo, lo que no tiene nada de particular… pero es que también desconocía la existencia de la revista El Nuevo Cojo, así como la de un concurso literario llamado Premio Novela de Carretera, al que por supuesto no me había presentado.
Esto puede parecer el argumento de un relato de Rodrigo Fresán, pero es la pura verdad. Claro que al poco tiempo Gustavo (de apellido Morales, un gran tipo) pasó a ser un querido amigo, y yo pasé a ser uno de los colaboradores habituales de El Nuevo Cojo… pero esa es otra historia.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Hemingway

Hay como una moda entre una parte de la parroquia literaria española (la parte que se las da de progre*) consistente en denostar a Hemingway por “sobrevalorado” (?) “racista” (??), “narcisista” (???) pero, sobre todo —acabáramos: con la iglesia de lo políticamente correcto hemos topado, amigo Sancho— por su machismo trasnochado, defensor de actividades tan políticamente incorrectas como los toros, la caza, la guerra, el boxeo, acostarse con muchas mujeres, vaciar muchas botellas y viajar a muchos países. Es decir, juzgan a la obra por el comportamiento del autor (y sinceramente, al menos en cuanto a las mujeres, las botellas y los países: ¡yo quiero ser Hemingway!).