viernes, 20 de noviembre de 2009

30 años llamando desde Londres

Ayer, como cada mañana, el despertador, ese bastardo del infierno, me cortó el sueño en lo mejor.
Ring! Ring! It’s 7:00 A.M!/ Move y’self to go again/Cold water in the face/ Brings you back to this awful place (*)
Así que, como cada mañana, me moví a mí mismo para marchar de nuevo. Y mientras el agua fría en la cara me traía de regreso a este feo sitio, sintonicé, como cada mañana, el noticiario de Radio Nacional, para irme enterando de cómo de feo era el sitio ese día en concreto. Y entonces el locutor dijo: “hoy se cumplen treinta años de la publicación del álbum London Calling, de The Clash”

martes, 13 de octubre de 2009

Arturo Pérez-Reverte

Con su primera novela, El Húsar, intentó, por una parte, reflexionar sobre aquello que por su trabajo de corresponsal de guerra conocía demasiado bien y demasiado de cerca: la guerra misma. Por otra parte, también buscaba con ella la rememoración nostálgica de una época pasada donde, supuestamente, existía el honor, la caballerosidad y el heroísmo; un mundo conocido por las lecturas juveniles de aventuras a capa y espada, donde supuestamente, los sentimientos eran más nobles, supuestamente los hombres eran más honorables y los uniformes militares más elegantes (sólo esto último es indiscutiblemente cierto; ah, cuán peligrosa puede ser la nostalgia de los tiempos no vividos). O sea, un mundo algo ideal (o idealizado) al que huir de la desolación, la miseria y la suciedad de los tiempos actuales, de las guerras de hoy en día.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Fotos de recuerdo

Los padres de hoy en día ya no viven —no realmente— la experiencia del nacimiento de sus hijos, porque están demasiado ocupados filmándolo. Las madres sí que lo viven, porque qué otro remedio les toca: con las contracciones les saldrían todas las tomas movidas, y además están en muy mal ángulo, así que no pueden grabar el acontecimiento, deben conformarse con vivirlo en carne propia. Más tarde, cuando el crío o la cría de sus primeros pasos, o saque el primer diente o lo pierda o cague por primera vez sentado en el orinal, ya no lo vivirán en carne propia, porque sus mentes, como la del pazguato que las preñó, estarán demasiado ocupadas pensando en encuadres, iluminación y enfoque. Lo vivirán después, cuando lo vean en la pantalla del televisor o del ordenador.

martes, 22 de septiembre de 2009

España Cañí

Foto: Las potencias del alma (Puente Gentil, Córdoba, 1976)
Autora: Cristina García Rodero


España cañí. El tormento y el éxtasis. Lo místico y lo mundano. La parábola de los dos cofrades: el cofrade que mantuvo intacta la agudeza de su fe (de ahí su puntiagudo capirote) recibe como premio el mundo en sus manos y espera extático a que el Espíritu Santo ilumine su frente con una cagada mística. Y el cofrade que perdió la agudeza de su fe (de ahí la falta de puntiagudo capirote) se entrega al éxtasis mucho más terrenal que proporciona el vino peleón. “Ojú, qué güeno tá”, parece decir. Mientras desde su rincón, el legionario romano de guardia (una de dos; o aquí falta legionario o aquí sobra casco) medita sobre esta dicotomía mientras se fuma un piti. Semana Santa en Córdoba, entre lo sublime y la cazalla, entre lo místico y lo mundano, entre el tormento y el éxtasis. España cañí.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Pretty Woman

Una de las mayores incógnitas que siempre me ha planteado la mentalidad femenina (me plantea muchas; como soy un hombre, tengo pocas neuronas) es esa devoción que profesan, todas sin excepción, por la película Pretty Woman. A ver, no es mala del todo… bueno, es una versión edulcorada y sin espolones de la obra Pigmalión, de George Bernard Shaw (Que ya había tenido una versión cinematográfica menos edulcorada y con más espolones ¡Y con Aubrey Hepburn! llamada My Fair Lady) pero apenas llega a la categoría de entretenidilla para pasar el rato: una cosa de ésas que se ve desparramado en el sofá una noche de mucha pereza física y sobre todo mental, mejor seminarcotizado con un par de lingotazos de Jack Daniels (mejor que sean cuatro).

sábado, 15 de agosto de 2009

Juan Manuel de Prada

Hay quien se hace escritor porque quiere escribir, y hay quien lo hace porque quiere ser escritor. La diferencia puede parecer sutil, pero leyéndolos se distingue en seguida a los unos de los otros. Juan Manuel de Prada pertenece sin duda al grupo de los otros.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Café del Sol

Se llama Café del Sol, pero sólo abre de noche. Está en la Plaza del Sol, una plaza eminentemente noctámbula.

Fuente de La Virreina

La muchacha de bronce de la fuente de la Plaza de la Virreina tiene un secreto admirador que le regala flores. O quizá más de uno. El caso es que desde hace tiempo, la muchacha de bronce siempre tiene un ramillete de flores frescas en la mano. A veces se ven un poco mustias, pero pronto son sustituidas por flores nuevas: unas veces rosas, otras claveles, otras jazmines, margaritas, begonias... su secreto admirador no parece tener preferencias marcadas en cuanto a flores. O quizá, si es que son varios, cada uno se decanta por un tipo diferente de flor.

sábado, 1 de agosto de 2009

miércoles, 8 de julio de 2009

Y dale con la banderita

Es costumbre entre escaladores y boyscouts que cuando coronan una montaña, monte o colina planten una bandera y se hacen una foto con ella, para que quede constancia del acontecimiento. La bandera puede ser la de su país, nación, región, ciudad, equipo de fútbol, sociedad gastronómica, peña montañera o empresa patrocinadora, que de todo hay. A veces, hasta la dejan allí: el acto no tiene más importancia ni trascendencia que el de dejar testimonio —efímero, porque también es costumbre llevarse como trofeo la bandera que encuentras en la cima, si es que encuentras alguna— de su paso por allí: es como una versión menos cafre y casi igual de hortera que la costumbre de dejar un grafitti con su nombre (“Manolo estuvo aquí”) que algunos practican, sobre todo en los monumentos.

viernes, 3 de julio de 2009

Una cerveza con Jack Kerouac

Hay escritores que te acompañan toda la vida. De una forma u otra creces con ellos, y hasta envejeces con ellos, de tal manera que llegas a establecer con ellos una relación que va mucho más allá del interés intelectual por determinados textos, determinados temas. Una relación de familiaridad más propia de una amistad personal. Al menos eso es lo que me pasa a mí con Jack Kerouac.

sábado, 6 de junio de 2009

De la dictadura del proletariado a la dictadura de la actualidad

El capitalismo ha conseguido ser percibido como un sistema sin recambio posible. La izquierda actual ha renunciado a elaborar propuestas de sistemas alternativos a ese sistema, elevado a la categoría de El Sistema. Ni siquiera se atreve ya a formular propuestas de reforma parcial del mismo; se limita a proponerse como benévola (y circunstancial) gestora.
La izquierda ya no se propone cambiar el mundo, sino ganar las próximas elecciones. No lanza propuestas programáticas, ni siquiera consignas, sino eslóganes.

viernes, 10 de abril de 2009

Me acuerdo: tebeos en bitono

Me acuerdo de los tebeos impresos en bitono: tinta negra y tinta roja, normalmente, aunque en algunas raras ocasiones la segunda tinta podía ser azul, o más raramente verde, pero nunca amarilla. Me acuerdo del papel delgado y crujiente, ligeramente satinado, apenas algo mejor que el papel de periódico, que amarilleaba al poco tiempo. Me acuerdo de Pumby, de las hermanas Gilda, de Carpanta, de Gordito Relleno, de Tribulete, de la familia Trapisonda, de la familia Cebolleta, de la familia Ulises, de los inventos del TBO, de los cuentos de Tío Vázquez. Cuando hoy vuelvo a echar un vistazo a esas historias me parecen más adecuadas para adultos, con su humor de costumbrismo social, que para niños, o en todo caso muy distinto de lo que hoy día se considera adecuado o atractivo para los niños, pero yo me acuerdo de cómo el tiempo parecía suspenderse mientras lo pasaba absorto en su lectura sobre mi cama infantil. Me acuerdo de la emoción de ir al kiosco con cincuenta céntimos de peseta para comprarlos, me acuerdo de mi padre cuando, cada viernes, traía alguno de esos tebeos —eran de periodicidad semanal—junto con el periódico y una revista de papel cuché para mi madre. De todo eso me acuerdo.

viernes, 3 de abril de 2009

Me acuerdo: canicas

Me acuerdo de cómo se debía poner la canica entre los dedos para poder catapultarla, de las palabras rituales que debíamos recitar al final de cada uno de los tiros, en riguroso orden: chivas, palmo, pie, tute, gua; del ruido que producían las canicas al entrechocar, de su peso en la palma de la mano, de esos molinetes de colores que se veían bajo su piel de cristal, dura y esférica; pero me acuerdo de que unas pocas, las más apreciadas, no tenían molinetes de colores dentro, sino que eran todas de un solo color transparente, amarillo o azul; me acuerdo de las fascinantes iridiscencias que la luz del sol provocaba al pasar a través de estas canicas especiales. Que te las ganaran en una partida podía ser toda una tragedia. De todo eso me acuerdo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Plaza de la Revolución

Hay una rayuela de cerámica en la plaza de la Revolución (dos, en realidad).
Rayuela y Revolución unidos: podría pasar por un homenaje a Cortázar. Pero en realidad sirve para que jueguen los críos, que es para lo mejor que puede servir. Seguro que Cortázar lo habría preferido así.
En tiempos, en el centro de la plaza había un parvulario. El pupitre en el que me sentaba debía estar, más o menos, donde ahora está esa rayuela sobre la que juegan los críos, ignorantes, como yo entonces, de que bajo nuestros pies infantiles se escondían las galerías subterráneas de un gran refugio antiaéreo construido cuando la guerra civil. Y ahí sigue, todavía.

martes, 3 de marzo de 2009

Si el toreo es arte, el canibalismo es gastronomía


Ser antitaurino es algo tan castizamente español como ser amante del toreo; antitaurinos fueron Isabel I de Castilla, Francisco de Quevedo, Moratín, Mariano José de Larra, Azorín, Pablo Iglesias y muchos otros. Pero de un tiempo acá los amantes de esta peculiar forma de hacer picadillo de res en público vienen identificando antitaurinismo con antiespañolismo: o sea, cosa de afrancesados, ingleses (esos hipócritas que, como todo el mundo sabe, tratan mejor a sus perros que a sus niños), anarquistas, afeminados y separatistas (catalanes; los separatistas vascos nunca han dado muestras de antitaurinismo. Al contrario, parece que lo de los toros les encanta, y cuanto más sangrientos, mejor).

miércoles, 25 de febrero de 2009

Excepción cultural

Leo en el blog La Picota la antepenúltima reedición (seguro que la penúltima aparecerá en algún sitio mientras escribo esto) de la sempiterna queja por las subvenciones a la industria del cine, esta vez denunciando, o algo así, la supuesta vergüenza que supone su existencia, sobre todo ahora en tiempos de crisis, sobre todo ahora que industrias más de verdad de la buena como la del automóvil piden subvenciones y no se las dan. Resumiendo un poco a la brava: qué injusticia, mientras la industria del automóvil ruega subvenciones, la industria del cine ya las tiene por adelantado.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Patios traseros



Éste es un barrio de casas viejas y calles estrechas, rodeado por todas partes de grandes arterias urbanas. Pero lo que no saben los que no habitan en él es que tras esas casas viejas y esas calles estrechas florecen, ocultos a la vista vulgar del turista ansioso de tipismo, estos reductos privados, íntimos, estos oasis domésticos de paz bucólica habitados por gatos y geranios donde los pájaros se pueden dar el lujo de piar y los humanos se pueden dar el lujo de sentarse a leer, beber, escribir, conversar, comer o sestear disfrutando del rumor de la brisa entre las hojas de los árboles, como si no estuvieran en el centro de la bulliciosa metrópoli.
Por la parte de atrás de todas las casas de Gracia se abre el panorama a un paisaje de patios floridos y jardines secretos que suaviza el alma y conforta el espíritu.

miércoles, 28 de enero de 2009

El poderoso coño de Daniela

Las fiestas navideñas son días complicados en la cárcel, porque cierran los talleres y los presos se aburren sin nada que hacer. Para los que han disfrutado de permiso y han pasado la fiesta en familia es aún peor, por el contraste que supone volver al día siguiente a ese mundo de celdas, muros, barrotes y tedio. En esos días el fantasma de la depresión adquiere consistencia y se pasea por las galerías, engordado por los villancicos que se oyen al otro lado de los muros y las lejanas luces que se ven más allá de los barrotes.

jueves, 22 de enero de 2009

Plaza del Gato Pérez

Distante en el recuerdo, perdido en la memoria,
guarda un ritmo la especie que siempre es natural,
que es grato su recuerdo, sincero y espontáneo,
ruido de cuero y caños, sabor de barrio.
(Gato Pérez)

sábado, 3 de enero de 2009

Alicia

Alicia siempre me sonreía cuando se cruzaba conmigo; no importaba que nunca hubiéramos entablado la más breve conversación, no importaba que su enorme novio rebozado de Lacoste fuera a su lado cogiéndola por el cuello, como un carcelero escoltando a un presidiario. “Es un compañero de la uni”, supongo que ella le diría cuando él le preguntara por qué saludaba a aquel punki de la cazadora de cuero negro, las Ray-Ban Wayfarer (él solía llevar unas Aviator) y el anillo de calavera. Pero eran los años ochenta, tiempos de tribus. Cada tribu se definía por su uniforme y los uniformes se definían por pequeños detalles: llevar unas Ray-Ban Aviator verdes o unas Ray-Ban Wayfarer negras te enrolaba en universos éticos y estéticos radicalmente opuestos. O eso creíamos entonces.