miércoles, 18 de febrero de 2009

Patios traseros



Éste es un barrio de casas viejas y calles estrechas, rodeado por todas partes de grandes arterias urbanas. Pero lo que no saben los que no habitan en él es que tras esas casas viejas y esas calles estrechas florecen, ocultos a la vista vulgar del turista ansioso de tipismo, estos reductos privados, íntimos, estos oasis domésticos de paz bucólica habitados por gatos y geranios donde los pájaros se pueden dar el lujo de piar y los humanos se pueden dar el lujo de sentarse a leer, beber, escribir, conversar, comer o sestear disfrutando del rumor de la brisa entre las hojas de los árboles, como si no estuvieran en el centro de la bulliciosa metrópoli.
Por la parte de atrás de todas las casas de Gracia se abre el panorama a un paisaje de patios floridos y jardines secretos que suaviza el alma y conforta el espíritu.
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